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Tecnología09 SEP 2026

Apple Special Event de septiembre de 2026: una nueva etapa para Apple

Apple presentó una keynote distinta a la de otros años: nuevos iPhone Pro, Apple Watch, AirPods, el primer iPhone plegable y una apuesta mucho más agresiva por Apple Intelligence. Pero más allá de los productos, el evento dejó señales claras de una nueva etapa para la compañía, con John Ternus al frente, el diseño recuperando protagonismo y la inteligencia artificial convirtiéndose en el nuevo eje del ecosistema Apple.

El día de hoy Apple hizo su famosa keynote de renovación de dispositivos, así que vamos a repasar todo lo presentado, detenernos en las novedades más importantes y, por supuesto, hablar también de esos pequeños easter eggs y detalles que Apple fue dejando en el camino.

Apple tuvo uno de esos eventos que, sobre el papel, podría parecer otra actualización anual más. Nuevo iPhone, nuevo Apple Watch, nuevos accesorios y listo. Pero este septiembre fue distinto en varios sentidos a lo que Apple nos tiene acostumbrados.

Hubo cambios importantes en hardware, decisiones interesantes en diseño, movimientos que nos dicen mucho sobre hacia dónde está llevando Apple su ecosistema y, sobre todo, algunas pistas que quizá pasaron desapercibidas durante la presentación.

Pero además, esta keynote tuvo algo histórico: fue el primer gran evento de productos de Apple con John Ternus como nuevo CEO de la compañía.

Ternus asumió oficialmente el cargo el pasado 1 de septiembre, tomando el lugar de Tim Cook después de 15 años al frente de Apple. Cook, por cierto, no se va por completo: ahora ocupa el puesto de Executive Chairman, manteniéndose involucrado en ciertos asuntos estratégicos de la compañía.

Y el perfil de Ternus hace que esta transición sea especialmente interesante. No viene del área financiera ni del marketing: viene directamente de ingeniería de hardware. Entró a Apple en 2001, fue nombrado vicepresidente de Hardware Engineering en 2013 y posteriormente Senior Vice President en 2021. En otras palabras, gran parte de su carrera dentro de Apple ha estado ligada directamente al desarrollo de los productos que hoy conocemos.

Y esto también puede verse como el primer vistazo real a una nueva era de Apple, ahora dirigida por alguien cuyo ADN dentro de la compañía ha estado mucho más cerca del producto y la ingeniería.

Y eso hace que varias de las decisiones que vimos hoy cobren todavía más sentido.

Empezamos con el iPhone.

iPhone Pro y Apple Watch



En el apartado del iPhone, este año pasó algo bastante particular. Apple decidió no presentar un iPhone 18 convencional durante su evento de septiembre y concentró prácticamente toda la atención en los modelos iPhone 18 Pro y iPhone 18 Pro Max. Eso cambia un poco la dinámica a la que ya estábamos acostumbrados, porque normalmente septiembre era el momento en el que veíamos toda la familia principal del iPhone al mismo tiempo. Ahora Apple parece querer separar mejor sus lanzamientos, dejando los modelos más premium para esta parte del año y reservando otros equipos para más adelante.

En cuanto a los iPhone 18 Pro, tenemos mejoras bastante claras en rendimiento, temperatura y autonomía. Apple presentó el nuevo A20 Pro, acompañado de un sistema térmico rediseñado que permite mantener mejor el rendimiento cuando el teléfono está haciendo tareas pesadas, como grabar video, editar contenido o jugar durante periodos largos. También llega el nuevo módem C2, diseñado directamente por Apple, continuando con esa estrategia de controlar cada vez más componentes internos del iPhone.

Pero donde sí encontramos una novedad bastante interesante este año es en las cámaras. La cámara principal Fusion de 48 megapíxeles ahora incorpora apertura variable física, permitiendo adaptarse mejor a distintas condiciones de luz y profundidad de campo. Apple también añadió controles manuales dentro de la propia aplicación de Cámara, incluyendo apertura, velocidad de obturación y balance de blancos, acercando un poco más al iPhone a la experiencia de una cámara tradicional. También mejoraron el procesamiento de imagen y presentaron Apple Reference Image, una función pensada para ayudar a verificar si una fotografía fue modificada después de su captura, algo bastante interesante en una época donde cada vez es más difícil distinguir entre una imagen real, editada o generada con inteligencia artificial.

En general, este año no tenemos uno de esos iPhone donde Apple intenta venderte una única característica como “la gran revolución”. Más bien parece una generación enfocada en refinar bastante las herramientas que ya existen, especialmente para fotografía, video y creación de contenido.

Y prácticamente con esa misma filosofía llegamos al Apple Watch Series 12. Apple hizo varios cambios internos, con nuevo procesador, mejoras en sensores y una mayor precisión en las mediciones relacionadas con salud y actividad. El Apple Watch Ultra 4 mantiene ese enfoque mucho más orientado a deporte y actividades al aire libre, pero recibe una mejora importante en autonomía para entrenamientos largos y uso continuo del GPS.

Así que tanto con el iPhone como con el Apple Watch Apple hizo algo bastante parecido este año: no cambió completamente el producto, lo afinó. Mejor rendimiento, mejores cámaras, mejores sensores y mayor eficiencia.

Y hasta aquí podríamos pensar que estamos frente a una keynote bastante tradicional.

Pero hubo un tema que apareció una y otra vez durante toda la presentación, y que claramente Apple quería que nos quedara grabado: la inteligencia artificial, o como ellos prefieren llamarla, Apple Intelligence.

II. La Manzana Inteligente



Y no fueron precisamente discretos con eso. Apple Intelligence por aquí, Apple Intelligence por allá, aplicada al iPhone, al Apple Watch, a Siri y prácticamente a todo lo que se dejara. Llegó un punto en el que solo faltó que Apple sacara una sopa con los logos de Apple Intelligence flotando encima.

Pero dejando la broma de lado, Apple tiene algo que probablemente empresas como OpenAI o Anthropic desearían controlar por completo: el ecosistema perfecto para una inteligencia artificial personal. El iPhone está en nuestro bolsillo, el Apple Watch está pegado a nuestro cuerpo, los AirPods pueden convertirse en nuestros oídos y la Mac es donde trabajamos. Apple ya tiene prácticamente todos los dispositivos necesarios para que una IA nos acompañe durante todo el día.

Y mientras Apple construye esa experiencia, la competencia está avanzando rápidamente hacia los agentes autónomos. Grok Bot, por ejemplo, funciona como un grupo de agentes con su propia computadora capaces de entrar en aplicaciones, utilizar herramientas y completar tareas hasta necesitar nuestra aprobación. Meta presentó Muse, con una filosofía parecida pero mucho más orientada a la vida personal, mientras que ChatGPT Work también puede utilizar aplicaciones, archivos y un navegador en la nube para realizar trabajos de varios pasos.

En otras palabras, ya no estamos hablando solamente de chatbots que responden preguntas. Estamos empezando a hablar de inteligencias artificiales a las que podemos delegar trabajo.

Y ahí es donde Siri todavía tiene terreno que recuperar.

Lo que Apple mostró este año sí representa un salto bastante grande frente a la Siri que conocíamos. Ahora puede comprender mejor nuestro contexto personal, utilizar información de mensajes, correos o fotografías, saber qué estamos viendo en pantalla y realizar acciones entre aplicaciones. Por primera vez en mucho tiempo, Siri empieza a acercarse realmente a esa idea de asistente personal que Apple nos prometió hace años.

El problema es que mientras Apple estaba dando ese gran salto, el resto de la industria sigue avanzando a un ritmo todavía más rápido, y creo que incluso dentro de Apple se han dado cuenta de que esta carrera tiene otro ritmo.

Un ejemplo bastante claro fue el lanzamiento de un Mac mini fuera de su ciclo habitual de renovación, algo poco común para una compañía que normalmente cuida muchísimo sus calendarios de producto. La inteligencia artificial ya no está acelerando solamente el software, también está empezando a empujar al hardware. Los modelos evolucionan, los agentes necesitan cada vez más capacidad de procesamiento y esperar tranquilamente al siguiente ciclo anual ya no siempre tiene sentido.

Y precisamente por eso el salto de Siri, aunque importante, todavía no alcanza el mismo nivel de autonomía que vemos en Grok Bot, Muse o ChatGPT Work. Siri puede entender mucho mejor lo que necesitamos y actuar dentro de nuestro ecosistema, pero todavía no es esa inteligencia a la que simplemente le dices “encárgate de esto”, bloqueas el teléfono y unas horas después vuelves para encontrarlo resuelto.

Y aquí aparece posiblemente la mayor virtud de Apple Intelligence y Siri AI: la privacidad. Apple puede trabajar con información extremadamente personal, como mensajes, correos, fotografías, archivos o contexto generado por nuestros dispositivos, procesando gran parte directamente en el equipo y recurriendo a Private Cloud Compute cuando necesita modelos más grandes. Eso cambia bastante la conversación, porque quizá mucha gente no estaría dispuesta a darle a Meta acceso profundo a toda su vida digital para utilizar Muse, pero sí podría sentirse más cómoda confiando esa información al ecosistema de Apple que lleva utilizando durante años.

Así que Siri AI todavía puede quedarse atrás frente a ChatGPT, Grok Bot o Muse en autonomía y tareas complejas, pero Apple tiene tres piezas muy difíciles de copiar al mismo tiempo: ecosistema, contexto personal y privacidad. Otros pueden construir cerebros más inteligentes, pero Apple ya tiene el cuerpo y los sentidos donde poner esa inteligencia.

Y si consigue ponerse al día en autonomía, entonces Apple Intelligence podría dejar de ser simplemente la respuesta de Apple a esta carrera y convertirse en una de sus ventajas más importantes.

iPhone Duo: Apple reinventa la forma



Y ahora sí llegamos probablemente al producto más diferente de toda la presentación: el iPhone Duo, el primer iPhone plegable de Apple.

Apple llevaba años dejando que Samsung, Google, Motorola y otros fabricantes experimentaran con este formato, pero finalmente decidió entrar a la categoría con una propuesta bastante particular. Cerrado tenemos una pantalla exterior de 5.4 pulgadas, relativamente compacta y pensada para utilizarse con una sola mano. Pero al abrirlo aparece una pantalla interior de 7.6 pulgadas, la más grande que Apple ha colocado hasta ahora en un iPhone y alrededor de un 50% mayor que la del iPhone 18 Pro Max. Además, abierto mide apenas 5.2 milímetros de grosor, convirtiéndose también en el iPhone más delgado que han fabricado.

Y Apple no se limitó simplemente a doblar un iPhone por la mitad. iOS 27 fue adaptado específicamente para este formato: tenemos multitarea con dos aplicaciones lado a lado, dos ventanas de una misma aplicación, pares de apps que puedes guardar, interfaces que cambian dependiendo de cómo sostienes el teléfono y hasta nuevas formas de utilizar las cámaras aprovechando ambas pantallas. Incluso puedes usar la pantalla exterior como monitor para que la persona a la que estás fotografiando pueda verse antes de tomar la foto. Todo esto corre con el mismo A20 Pro de los modelos Pro, un sistema de doble batería y una bisagra formada por más de cien componentes.

Pero hay un pequeño detalle del iPhone Duo que me parece especialmente interesante porque nos lleva directamente a una vieja historia de Apple: será compatible con el Apple Pencil USB-C. Y sí, inevitablemente tenemos que regresar a Steve Jobs. Cuando presentó el iPhone original en 2007, Jobs se burló directamente de los teléfonos que necesitaban un stylus. Su argumento era bastante sencillo: tenemos diez dedos, no tenemos que guardarlos, no los perdemos y están siempre disponibles. El iPhone debía diseñarse alrededor del dedo como herramienta principal de interacción, no alrededor de un pequeño lápiz que necesitabas sacar para poder utilizar la interfaz.

Así que casi veinte años después resulta bastante curioso ver a Apple anunciando que su nuevo iPhone plegable funciona con un Apple Pencil. A primera vista parece una contradicción enorme, pero creo que en realidad hay una diferencia importante. Jobs criticaba al stylus cuando era necesario para utilizar el dispositivo. El Apple Pencil nunca funciona así. Puedes utilizar completamente el iPhone Duo con los dedos y olvidarte de que el Pencil existe; simplemente aparece como una herramienta adicional para escribir, dibujar, hacer anotaciones o trabajar sobre documentos. Esa misma distinción ya ocurrió cuando Apple presentó el Pencil originalmente para el iPad Pro.

Y creo que eso también nos recuerda algo interesante sobre Steve Jobs. A veces convertimos sus frases en reglas absolutas de Apple, cuando realmente Jobs podía ser bastante pragmático cuando aparecía una forma mejor de resolver un problema. Él mismo decía que dentro de Apple podían tener discusiones fuertes y que al final la mejor idea tenía que ganar.

Pero dejando atrás el tema del Pencil, el iPhone Duo tiene varias tecnologías que probablemente sean todavía más importantes que el simple hecho de que se doble.

La primera es la propia bisagra. Apple diseñó un mecanismo de más de cien componentes que sostiene el centro de la pantalla cuando está completamente abierto y utiliza un sistema de imanes para conseguir un cierre firme. La idea no es solamente que abra y cierre bien, sino que la pantalla quede lo más plana posible y que la sensación al utilizarlo sea mucho más cercana a la de un iPhone tradicional. Además, todo el dispositivo utiliza titanio grado 5, una cubierta de bisagra fabricada mediante impresión 3D y refuerzos internos para aumentar la rigidez.

La pantalla interior también es bastante interesante. Son 7.6 pulgadas Super Retina XDR, con ProMotion, Always-On y hasta 3,000 nits de brillo máximo en exteriores. Apple utiliza una estructura de diez capas ultradelgadas y un acabado nanotexturizado pensado para reducir reflejos y, sobre todo, hacer que el pliegue central sea mucho menos evidente. La capa exterior utiliza un polímero personalizado más rígido que otros materiales utilizados normalmente en este tipo de pantallas, mientras varias capas de vidrio y adhesivos especiales permiten que todo el conjunto pueda flexionarse sin concentrar demasiada tensión en un solo punto.

Y quizá una de las tecnologías más interesantes está literalmente escondida debajo de esa pantalla. El Duo incorpora una cámara FaceTime bajo el display, que permanece invisible cuando no se utiliza. Eso permite mantener la pantalla interior completamente limpia, sin notch, perforación ni Dynamic Island interrumpiendo el contenido.

Y aquí creo que el Duo empieza a darnos pistas sobre algo más grande.

Porque desde hace tiempo existen reportes de que Apple quiere llegar eventualmente a un iPhone con una parte frontal completamente limpia, colocando tanto Face ID como la cámara debajo de la pantalla. Los rumores alrededor del llamado iPhone 20, el modelo con el que Apple celebraría los veinte años del iPhone, apuntan precisamente hacia esa dirección. Todavía no está claro si toda esa tecnología estará lista para 2027, pero el objetivo parece ser eliminar finalmente las interrupciones visibles de la pantalla, y ahora tenemos un producto real en el mercado que ya utiliza una cámara bajo pantalla.

Por eso quizá el iPhone Duo no solamente sea el primer plegable de Apple. También puede funcionar como un laboratorio para Apple, donde probar tecnologías que después veremos llegar al iPhone convencional.

La cámara bajo pantalla, los nuevos materiales, estructuras internas más delgadas, baterías divididas, nuevos sistemas térmicos y pantallas cada vez más complejas podrían ir encontrando poco a poco su camino hacia el resto de la familia.

Y quizá ahí está lo verdaderamente interesante del Duo: Apple no solo nos está enseñando un nuevo tipo de iPhone.

También podría estar enseñándonos cómo imagina el iPhone de los próximos diez años.

Los olvidados: AirPods 5



Y antes de cerrar, casi se nos van los AirPods 5, que quizá fueron uno de los productos más discretos de toda la presentación. Apple mejoró la calidad de sonido, redujo la latencia y ahora la cancelación activa de ruido viene incluida desde el modelo base de 129 dólares, con una reducción de ruido hasta 50% mayor frente a los AirPods 4 con ANC. También mantienen funciones como Live Translation y ganan un acceso mucho más natural a Siri AI, reforzando esa idea de que los AirPods poco a poco dejan de ser solamente audífonos y empiezan a convertirse en una interfaz para hablar con la inteligencia artificial sin sacar el teléfono.

Lo que Apple todavía tiene guardado



Y curiosamente hubo varias cosas que no vimos hoy. Seguimos esperando una renovación del Apple TV, nuevos HomePod y HomePod mini y, especialmente, ese rumoreado dispositivo para el hogar que algunos ya llaman HomePad o Home Hub: una especie de pantalla inteligente de alrededor de siete pulgadas pensada como centro de control de la casa, con cámara, reconocimiento de usuarios y Siri AI como pieza central. Los reportes apuntan a que estos dispositivos podrían llegar entre octubre y finales de año, y de hecho parte de sus retrasos habría estado directamente relacionada con que la nueva Siri todavía no estaba lista.

Y quizá ahí está lo más interesante de lo que viene después. Hasta ahora hablamos de inteligencia artificial dentro del teléfono, la computadora, el reloj o los AirPods, pero el siguiente paso para Apple podría ser sacar esa inteligencia de nuestras pantallas y colocarla directamente en nuestra casa. Un HomePod que realmente pueda conversar contigo, un Apple TV que entienda contexto, un HomePad que reconozca quién está frente a él y controle el hogar, e incluso más adelante dispositivos con cámaras capaces de darle visión a Siri. Si Apple logra conectar todo eso con la privacidad y el contexto personal del que hablábamos antes, Apple Intelligence dejaría de ser una función y empezaría a convertirse realmente en una presencia dentro de todo su ecosistema.

One More Thing...



Y una cosa más, antes de cerrar, hubo un detalle de esta keynote que me pareció especialmente importante: Apple volvió a poner a sus responsables de diseño frente a la cámara. Puede parecer algo pequeño, pero dentro de Apple no lo es. Ver nuevamente al diseño industrial y al diseño de interfaz tomando protagonismo manda una señal bastante clara sobre qué quiere enfatizar esta nueva etapa de la compañía.

Y eso conecta directamente con John Ternus. Ternus viene de hardware, de producto, de entender cómo se construyen las cosas, y eso lo acerca mucho más a esa tradición de Apple donde el diseño y el producto estaban en el centro de todo. No se trata de convertirlo en “el nuevo Steve Jobs”, pero sí estamos viendo a un verdadero product guy tomando las riendas de la compañía. Y después de años donde los servicios, las suscripciones y la estrategia financiera ganaron muchísimo peso, quizá esto marque cierto regreso a las raíces.

Viendo todo lo presentado hoy, desde el iPhone Duo hasta Apple Intelligence, pasando por nuevos materiales, nuevas interfaces y nuevas formas de interactuar con nuestros dispositivos, da la sensación de que Apple está volviendo a hacerse una pregunta muy simple:

¿cómo hacemos que el producto se sienta especial otra vez?

Y quizá esa sea la historia más interesante de esta keynote.

No solamente nuevos dispositivos, sino posiblemente el comienzo de una nueva etapa para Apple.